Las
vaquerías en Venezuela tienen una larga historia que se remonta a los inicios
de la ganadería llanera en el siglo XVI. Estas faenas del campo son un
aspecto fundamental de la vida en las llanuras y se han transmitido de
generación en generación y un verdadero espectáculo en el romanticismo de lo
que significa “Llanura”
Durante
los meses de verano en el llano, el calor es implacable y los potreros arden en
llamas. Sin embargo, la vida sigue en los fundos y hatos, donde los peones
y los caporales se dedican a las tareas diarias del ordeño y cuidado del
ganado. En el alma del fundo, muchos becerros han nacido y andan por la
sabana sin marca alguna, orejanos, solo se sabe que son del fundo porque andan
con la madre, la cual si lleva el distintivo del dueño de los animales el
hierro del hato.
Se acerca
el mes de mayo mes de comienzo del invierno y mes de vaquerías, además de las
labores cotidianas del hato hay que comenzar a prepararse, hay que hacer sogas
nuevas, amansar bestias, arreglar aperos, en fin, todos los implementos que se
necesitaran en estas duras jornadas de trabajos.
Los
caporales de hatos se dirigen a las poblaciones a contratar los vaqueros, los
cuales ganaran según la experiencia y el reconocimiento que tengan, convocando los
contratados a la reunión de vaqueros en el hato el día dos de mayo, ahí se le
entregara a cada vaquero, tres bestias, una soga nueva y un frasco de remedio
negro.
Dia tres, día de la cruz de mayo, comienza el invierno y rompen las vaquerías en el llano
Tres
de la mañana el caporal comienza a levantar los vaqueros los que inmediatamente
ponen en punta los huesos, se dan una zambullida en el caño, pasan por el fogón
a saborear el tinto que con gusto les sirve la cocinera y siguen su camino al
corral de las bestias.
En el corral de las bestias hay otro espectáculo
Cada
vaquero debe escoger tres bestias entre todas las que allí hay las cuales
deben rotar usando una cada día de trabajo por ser jornadas muy exigentes en la
resistencia del animal, la condición principal en el corral de las bestias es
que no se puede tramolear un lazo, todo lazo lanzado debe hacerse chipeado para
no asustar los animales, es allí donde comienzo la ruda faena, se ven vaqueros
maldiciendo, otro que lo tumbo el caballo y se fracturo, alguno que se le fue
el mocho con todo y silla en fin un show aparte.
A eso
de las 4 de la mañana cuando ya todo se va calmando, el caporal da las
indicaciones de cómo y dónde se va a parar el rodeo, salen a sabana abierta a
romper las vaquerías.
Ya en
un próximo articulo les hablaremos de como termina una jornada de vaquerías.

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